Ganancias: Una actualización que crea más distorsiones

El Impuesto a las Ganancias es uno de los impuestos tanto más progresivos como discutidos del sistema tributario argentino. Es más discutido que las retenciones a las exportaciones o que el impuesto al cheque. Los cambios –o la falta de cambios– en Ganancias durante los últimos años hicieron que se perdiera parte de la progresividad entre aquellos que pagan, a la vez que la misma omisión en actualizarlo aumentó la progresividad del sistema tributario en su conjunto, dado que el pago de Ganancias recae en la población con mayores ingresos de la economía.

Muchos gremios han tomado en cuenta la posible actualización, o no, de Ganancias al buscar cerrar paritarias que permitan mantener o mejorar el poder adquisitivo. Durante 2015 se retoma la discusión respecto de la necesidad de actualización para que no caiga el salario real de los trabajadores.

Por omisión de actualización de escalas y/o el Mínimo no imponible (MNI), Ganancias pasó de representar el 18 por ciento de la recaudación tributaria nacional total en 2009 a casi el 23 por ciento en la actualidad. Para muchos trabajadores, esto implicó un aumento casi constante de la presión de Ganancias respecto de su salario total. Dentro del 10 por ciento de los trabajadores formales que paga Ganancias, este tributo puede implicar más de dos salarios al año, cuando el mismo poder de compra salarial de 2012 pagaba algo más de un salario, casi duplicando la presión tributaria.

Hace ya dos años que se implementaron medidas del tipo parche que crearon distorsiones entre los trabajadores. Dado el contexto fiscal actual y la necesidad de aliviar parcialmente el peso de Ganancias para trabajadores de salarios medios, se sometió nuevamente a la implementación de nuevos remiendos que distorsionan aún más la estructura de cobro y que implican la necesidad imperante de una revisión de fondo, de manera de volver a tener un Impuesto a las Ganancias progresivo y con sólidas bases de tributación.

Desde septiembre de 2013 y de acuerdo con el decreto 1242/13, todo trabajador en relación de dependencia o beneficiario de haberes jubilatorios fue categorizado según el nivel de ingresos que tuvo entre enero y agosto 2013.

Aquellos con ingresos mensuales menores a 15.000 pesos quedaron exentos del pago de Ganancias, aquellos de entre 15.000 y 25.000 tuvieron una actualización del MNI del 20 por ciento en 2013, y quienes ganaban más de 25.000 no tuvieron alivio fiscal. Esto implicó la reducción del universo de empleados formales que pagan Ganancias del 25 al 10 por ciento.

Primera distorsión: estas categorías se mantienen hasta la actualidad. De esta manera, sin importar el nivel salario actual, quien ganaba menos de 15.000 pesos en 2013 sigue exento de Ganancias.

Segunda distorsión: quienes ingresaron al mercado laboral formal después de septiembre de 2013 fueron categorizados de acuerdo al nivel salarial inicial. Dos años más tarde y con aumentos salariales superiores al 25 por ciento cada año, esto generó nuevas distorsiones. Un trabajador nuevo con salario bruto más alto podría recibir menos en mano que un sueldo más bajo de alguien exento de Ganancias debido a su salario en 2013.

La resolución general 3770 de AFIP informa nuevos cambios a la estructura de Ganancias con retroactividad a enero de 2015: de las tres categorías existentes hasta ahora, se crean seis nuevas subcategorías para aquellos que ganaban entre 15.000 y 25.000 pesos en 2013. Para ellos, durante el período fiscal de 2015 tendrán una actualización del MNI que irá del 25 por ciento –para salarios de hasta 18.000 pesos en 2013– hasta el 5 por ciento –para salarios entre 24.000 y 25.000 pesos en 2013–.

Tercera distorsión: la categoría queda nuevamente determinada por el salario de 2013. El parche, en vez de corregir las distorsiones del decreto 1242/13, las amplifica creando la posibilidad de obtener ocho sueldos en mano distintos para un mismo salario bruto de 2015. Y todo ello dependiente del nivel salarial de 2013. De esta manera, se rompe por completo el concepto de progresividad entre los contribuyentes de Ganancias.

Desde mayo de 2015 –y retroactivo a enero– Argentina contará con ocho niveles distintos de MNI, y todos estos estarán definidos por estructuras salariales de hace dos años. El último ajuste a Ganancias tuvo un claro objetivo político de aliviar al menos parcialmente a los salarios más bajos entre aquellos que pagan Ganancias (los más altos de la economía). Los recursos fiscales para hacerlo no abundan, y se eligió la solución cortoplacista viable a la solución largoplacista pero fiscalmente inviable.

Estos últimos pasos del Gobierno confirman también que la presión de Ganancias sobre los salarios mayores a 15.000 pesos en 2013 –como porcentaje del salario bruto– continuaría aumentando. Esto es porque en el mejor de los casos se habrá ajustado un 25 por ciento el MNI para dos años completos de paritarias, y en el peor de los casos, no se habrá modificado nada.

 

*Artículo publicado en Página/12 el 18 de mayo de 2015

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