Cuotas o contado: ¿Qué conviene en medio de la inflación?

En un contexto de inflación superior al 25% anual, ¿qué es más conveniente? El día a día de un consumidor implica pensar y elegir la mejor promoción disponible entre: descuento con un medio de pago de algún banco en particular, cuotas sin interés en ciertos rubros, descuento por pago en efectivo, o ahora Ahora12.

Cómo se debe utilizar de manera nuestro dinero, en caso que necesitemos financiar nuestros consumos. ¿Cuánto costaría una compra en cuotas con interés? ¿Conviene pagar en una cuota y financiar los saldos? ¿Conviene sacar un préstamo personal para cancelar deudas con tarjeta de crédito? ¿Es mejor pagar con la cuenta corriente usando el acuerdo de descubierto con el banco? ¿Cómo podría impactar Ahora12 en nuestros costos para financiamiento?

A continuación se explicarán de las formas más convenientes a menos convenientes para financiar los gastos con tarjeta de crédito:

1.- Pago en cuotas sin interés vs pago en efectivo

Las cuotas sin interés son –sin dudas- la opción conveniente para cualquier compra.¿Por qué? Porque si suponemos que compramos algo en 12 cuotas sin interés en cuotas fijas mensuales y nuestros aumentan durante el período de pago, el “peso” de cada cuota puede reducirse.
Bajo el supuesto que el salario aumente al mismo ritmo que el promedio de la economía en 2015 (2% mensual, 27% anual), una compra en 12 cuotas sin interés -como es el caso del programa ‘Ahora 12’- implica un descuento real de 12% del valor del producto.

Visto de otro modo, ante la opción de pagar con descuento en efectivo versus pago en 12 cuotas sin interés, si el descuento en efectivo es mayor al 12% -y se cuenta con el efectivo en el momento- resultaría más conveniente el pago en efectivo que el pago en 12 cuotas con tarjeta.

Con costo financiero total (CFT) – la suma de gastos y comisiones asociadas a una financiación, incluyendo intereses – de aproximadamente 3%, permite que el aumento de sueldo asociado a períodos de inflación haga que el precio a pagar – cuotas fijas y sin aumento sobre el precio original – implique en realidad un descuento por el pago en cuotas.

 

2.- Pago de una compra con tarjeta en cuotas con interés

En términos generales, todos los comercios tienen que pagar un interés cuando venden en cuotas. Con excepción de Ahora 12 – donde tienen que pagar un interés menor que el de mercado, y la obligación de no trasladar el costo al cliente -, los comercios no suelen hacerse cargo del interés a pagar por la venta en cuotas, y lo trasladan al consumidor. Las tasas de interés implícitas en la venta son de hasta el 45% anual, y se permiten ventas en hasta 24 cuotas, de acuerdo a la información oficial brindada por las empresas administradoras de tarjeta de crédito (ver Visa y First Data)

Esto implica que un producto que en una cuota cuesta $1.000, debería venderse a $1.126 en 6 cuotas, a $1.257 en 12 cuotas y a $1.530 en 24 cuotas. En este caso, el precio total a pagar queda fijo, pero el cliente se hace cargo de pagar un interés por esa financiación.

3.- Préstamos Personales para pagar saldos impagos de tarjeta

Existe la alternativa de tomar un préstamo personal, para con éste pagar el saldo impago de la tarjeta. Se transforma una deuda en tasa variable (por refinanciación de saldos) en otra deuda a tasa fija (del préstamo personal). Las tasas de interés de estos préstamos no son bajas, pero dependiendo el banco tienen una tasa de interés debajo del 40%, lo que los hace más convenientes que refinanciar el saldo con tarjeta.

 

4.- Refinanciación de los saldos de la tarjeta

En la jerga bancaria esto se llama “revolving”. Implica pagar únicamente el pago mínimo de la tarjeta y financiar con el banco los saldos impagos con tasas de interés cercanas al 54% anual, que implica CFT superior al 94% anual.

Una de las dos principales fuentes de ganancia del banco con el negocio de tarjetas de crédito es específicamente el de refinanciación de saldos, debido a las altas tasas de interés que se cobra por las mismas. La refinanciación de saldos se torna más costosa que el pago en cuotas con interés, porque la tasa de interés a pagar cambia mes a mes, quedando sujeto a las fluctuaciones que allí puedan existir.

 

5.- Descubierto en cuenta corriente

Es la última alternativa posible, y la menos recomendable. Se paga el total de la deuda con la tarjeta de crédito, pero al no tener saldo en la cuenta se utiliza el “acuerdo de descubierto” con la entidad bancaria. En la actualidad el CFT asociado al descubierto en cuenta corriente supera el 100%, lo que implica que por cada $1.000 pedidos, al cabo de un año, entre capital, intereses y comisiones se habrán pagado más de $2.000. Y esto será a tasa variable y no a tasa fija (que ofrecen los préstamos personales).

Cabe aclarar que esa misma deuda, en caso de haber sido contraída mediante el pago en cuotas con interés con la tarjeta de crédito, hubiera implicado $1.290, un 35,5% menos de dinero.

 

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Artículo redactado para el Blog de Yahoo! Finanzas Argentina. Ver el artículo en el blog de Yahoo! Finanzas “Cuotas o contado: ¿Qué conviene en medio de la inflación?»

(*) Publicado en el Blog de Yahoo! Finanzas el 15 de abril de 2015

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