¿Pagamos mucho Impuesto a las Ganancias?
En Argentina, durante los últimos años se incrementó la cantidad de personas que siendo empleados en relación de dependencia pagan el Impuesto a las Ganancias. Para el año 2012, el 19% de los trabajadores registrados (y 12% de los trabajadores totales) les correspondió pagar este impuesto. Esto implicó para muchos comenzar a aportar cuando previamente nunca lo habían hecho, llegando a los 1,6 millones de trabajadores que lo tributan.
Sin embargo, a pesar de que en Argentina haya crecido en los últimos años la presión tributaria sobre los salarios medios y altos, en términos internacionales sigue manteniendo una presión tributaria baja.
Según datos de AFIP, casi la mitad de quienes pagaron Ganancias en el año 2012 lo hicieron pagando en las alícuotas más bajas – hasta el 14% de su ‘ganancia neta’, resultante de restar a los ingresos anuales el mínimo no imponible y las deducciones personales – que implica una tributación final respecto al salario relativamente baja. ¿Cómo se explica esto?
El Impuesto a las Ganancias
El Impuesto a las Ganancias en Argentina tiene una estructura en donde se establece un mínimo no imponible, que genera un ingreso mínimo sobre el cual tributar, y tiene distintos tramos en donde en cada uno se pagan alícuotas incrementales (comenzando en 9% y con una alícuota marginal máxima de 35%).
En los hechos se presenta como un instrumento de recaudación progresivo, por dos motivos: para pagarlo se debe tener cierto ingreso mínimo anual, y mientras mayor es el nivel de ingreso total, mayor es la proporción del salario total que se debe pagar. Como consecuencia, el mismo se presenta como uno de los impuestos más progresivos en la estructura tributaria actual.
Las decisiones políticas sobre este impuesto son claras. En los últimos años los tramos no se actualizaron, y el mínimo no imponible se ajustó por debajo del incremento de precios y salarios. Esto generó como consecuencia que el tema del Impuesto a las Ganancias sea parte de la agenda política del momento.
Como consecuencia de la falta de actualización del MNI y de los tramos, un estudio de Ariel Setton y Jorge Duarte de mayo de 2013 muestra de qué manera esto podría afectar el nivel de consumo, al disminuir la tasa de crecimiento salarial en mano de los trabajadores.
Evolución reciente en Argentina
Resultan sorprendentes los resultados al analizar la recaudación del Impuesto a las Ganancias. A pesar de mostrar tasas de crecimiento cercanas al 50% durante el 2011 y 2012, durante el año 2012 tuvo un peso del 7,9% del total de recaudación nacional al sumar casi 54.500 millones de pesos. Esto representa un importante aumento en la participación, si se compara con el 5,8% de 2010, pero en términos históricos se mantiene relativamente constante. Entre 1995 y 2000, representó un 5,8% en promedio, y durante la primera década del nuevo siglo representó un 6,6%.
Asimismo, como resultado de un análisis realizado para este artículo, se puede observar la evolución de la carga impositiva del Impuesto a las Ganancias en Argentina, para el caso de solteros sin hijos y casados con dos hijos que ganan el salario promedio de la economía de cada año, un 67% del mismo (un tercio menos que el promedio), y un 167% del mismo (dos tercios más que el salario promedio). Para el año 2013 se estimó un crecimiento del 24%, al igual que el promedio de las paritarias ya cerradas.
Los resultados son evidentes, y pueden observarse en el siguiente gráfico.
Evolución de la presión tributaria del Impuesto a las Ganancias en Argentina para diferentes casos de análisis …
La participación del impuesto en el salario total aumenta año a año, y podría llegar al 14,6% del salario total del año 2013, para un soltero con un salario relativamente elevado.
Comparación internacional
Resulta importante analizar si el aumento de la presión tributaria sobre el salario implicó, en términos internacionales, una presión fiscal elevada.
En la mayor parte de los países del mundo, los salarios pagan un impuesto, el personal income tax¸ que en cada país toma nombres distintos y en Argentina se enmarca en el Impuesto a las Ganancias.
Pueden tener pisos de ingreso para empezar a pagarlo, como no; así como puede tener alícuotas fijas para todo tipo de ingreso, o alícuotas crecientes conforme aumenta el nivel de ingreso, llegando al 52% en los Países Bajos, al 40% en Chile, 48% en Israel o 50% en Reino Unido.
Para la comparativa internacional se utilizó información de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en la cual participan 34 Estados y el análisis para Argentina previamente detallado.
Comparación del impuesto a los salarios personales para 2012 para los países de OCDE más Argentina
Para el año 2012, de los países analizados (OCDE más Argentina), los únicos países que tienen una presión fiscal menor a Argentina son Chile, y Corea del Sur para algunos casos.
En ese sentido, resulta evidente que la presión tributaria sobre los salarios en Argentina para el año 2012 es menos de un tercio que el promedio de OCDE para un soltero que gana el salario promedio, y veinte veces menos para un casado con dos hijos que gana el salario promedio
Conclusión
Como puede observarse, a pesar de que en el país se haya instalado la discusión sobre el impuesto a la ganancia e incluso haya crecido la presión sobre los salarios medios y altos, en comparación sigue manteniendo una bajos índices.
Esto tiene que ver con la estructura tributaria actual de Argentina, que sub-explota el Impuesto a las Ganancias de personas físicas en detrimento de otros impuestos tales como el impuesto al cheque o al comercio internacional, según explica un estudio de la UCA.
Si te interesó, podes leer el artículo completo «¿Pagamos mucho en impuesto a las ganancias?«
(*) Nota publicada en el Blog de Yahoo! Finanzas

