Acuerdo Argentina-Repsol: el fin de una disputa

El 25 de febrero de 2014 Repsol informó que aceptó la propuesta de expropiación del 51% de YPF realizada por el Gobierno argentino. Esto pone fin a dos años de negociaciones y disputas, en las que intervinieron los gobiernos de Argentina y España para defender los países de cada país.

Como resultado de la negociación, Repsol acordó recibir el cobro de US$ 5.000 millones como compensación por la expropiación del 51% de las acciones de YPFrespecto a los casi US$ 10.000 millones que demandaba originalmente. Ese cobro se va a realizar mediante la entrega de bonos del Estado Argentino, con vencimiento en 2017, 2024 y 2033.

El acuerdo libera muchos acuerdos de inversiones con otras empresas petroleras que estaban suspendidos hasta resolver la cuestión con Repsol, lo cual generará que en el corto o mediano plazo dichas inversiones lleguen, YPF logre aumentar su producción de energía, y Argentina pueda recuperar su soberanía energética o al menos revertir la tendencia negativa de los últimos años. Por el otro lado, el Estado argentino tendrá que pagar entre 2017 y 2024 algo más de 800 millones de dólares por año en el escenario base, para hacer frente a los compromisos de pago asumidos.

El acuerdo

Repsol aceptó recibir US$ 5.000 millones como compensación por la expropiación del 51% de YPF en 2012. Esto implicó el fin de un período de largas negociaciones cuyo resultado se comienza a poner sobre la mesa de discusión.

El pago a Repsol será realizado por el Estado Nacional mediante la entrega de bonos soberanos con valor nominal de US$ 5.000 millones, pero cuyo valor de mercado es algo menor. De manera de asegurar el cobro por el monto acordado, Argentina se compromete a entregarle hasta US$ 1.000 millones incrementales en bonos, en caso que el valor de mercado no supere en promedio los US$ 4.670 millones durante los primeros noventa días. Por su lado, Repsol se compromete a no cobrar más que US$ 5.000 millones por la venta de esos bonos, reintegrando el monto excedente en caso de haber cobrado más de US$ 5.000 millones en total. En concreto, la oferta aceptada por Repsol implica la emisión de nueva deuda por parte de Argentina, cuyo valor actual del paquete se encuentre en los US$ 5.000 millones.

Por último, pero no menor, Repsol se compromete a desistir de los reclamos iniciados en el CIADI (centro del Banco Mundial para resolver disputas internacionales relacionadas con inversiones en países del extranjero).

Argentina logró no sólo bajar sustancialmente los montos totales de valuación de YPF – valuandola en algo más de US$ 9.800 millones en total – sino que también logra efectuar el pago mediante bonos cuyo pago va a realizarse por los próximos 20 años, en momentos de fuerte escasez de divisas en el mercado local.

Compromisos de pago

Mediante la entrega – en el escenario base – de US$ 5.000 millones en bonos, Argentina asegura el pago de indemnizar a Repsol. Los bonos están repartidos de la siguiente manera: 500 millones en Bonar X (con vencimiento en 2017), 3.250 millones en Bonar 24 (con vencimiento en 2024) y 1.250 millones en Discount (con vencimiento en 2033).

En caso que no haya que emitir nuevos bonos – aquellos contingentes explicados anteriormente – consecuencia de un bajo valor de mercado de la entrega inicial, el Estado deberá pagar US$ 180 millones en 2014, US$ 464 millones en 2015 y 2016, y un promedio de más de US$ 800 millones por año entre 2017 y 2024 en concepto de capital e intereses de deuda pública por este concepto. Es importante entender que para ese período, los resultados de las inversiones a realizar tendrán como resultado una mayor capacidad de pago de dicha deuda.

En caso de requerir una mayor emisión de bonos, el peso de los mismos será mayormente durante los próximos dos años, en especial por la entrega de Boden 2015 con vencimiento a finales del próximo año.

 

No es solo una cuestión de deuda

A los montos a pagar por la deuda contraída para financiar el pago a Repsol deben contrapesarse con distintos tipos de ganancias resultantes de la renacionalización:

Por un lado se encuentran las ganancias netas directas que tenga YPF como compañía, las cuales una vez realizadas las inversiones para explotar el yacimiento de Vaca Muerta posiblemente crezcan aceleradamente.

Por otro lado se encuentra la ganancia indirecta que tenga Argentina, al revertir la tendencia negativa consecuente del déficit energético, y por lo tanto un menor requerimiento de dólares para importación. Por último, pero no menor, que YPF vuelva a ser al menos en un 51% argentina, implica una menor remisión de utilidades al exterior por parte de la empresa, reduciendo lo que hubiera sido en caso de mantenerse en manos extranjeras.

El menor peso para Argentina podrá ser tanto consecuencia de explotar más la producción de hidrocarburos, así como también por mayores inversiones y acuerdos con otras empresas que permitan explotar yacimientos como los de Vaca Muerta.

El mayor peso de la deuda lo deberán afrontar los futuros gobiernos, como se puede ver del cuadro, pero también serán éstos gobiernos quienes puedan observar las mayores ganancias resultantes de esta medida.

 

Artículo redactado para el Blog de Yahoo! Finanzas Argentina. Ver el artículo en el blog de Yahoo! Finanzas “Acuerdo con Repsol: el fin de una disputa″ 

(*) Publicado en el Blog de Yahoo! Finanzas el 27 de febrero de 2014 (link a http://ar.finanzas.yahoo.com/blogs/author/ariel-setton/)

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