Otra aproximación para el Fifty-Fifty

La discusión económica mucho tuvo para decir estos últimos tiempos respecto a la distribución del ingreso.

Hay dos maneras de analizar la distribución del ingreso: por su distribución entre las diferentes personas (o percentiles de personas) o por la ‘función’ que aporta a la producción económica.

La primera analiza cómo se distribuye el ingreso generado entre las personas más ricas y más pobres: la distribución del ingreso personal. Su forma más estándar de medirla es el índice de Gini, así como también mediante la relación entre los ingresos de los más ricos y los más pobres (10% de la población más rica respecto al 10% de la población más pobre, o 20% más rico respecto al 20% más pobre).

Todos estos indicadores mostraron una evolución favorable en la Argentina durante los últimos años, determinado entre otras cosas por la mejora, resultado de la universalización de la jubilación (la ‘moratoria jubilatoria’) o por la Asignación Universal por Hijo. Quien provee esta información es el INDEC y sobre este punto particular son pocos quienes desconfían de este indicador.

Por otro lado, otra forma de medir cómo se reparte la torta del ingreso entre los participantes de la producción es la distribución funcional del ingreso. Su cálculo es mucho más complejo, ya que procura ver – a grandes rasgos – cuánto del ingreso se quedan los trabajadores, y cuánto se queda el capital.

No es un tema que defina el día a día de la gente, sino que se queda más en una discusión académica. INDEC publicó esta información de la Cuenta de Generación de Ingresos sólo hasta 2008, año en el cual los trabajadores recibieron 43,6% del total del ingreso generado. Luego discontinuó su publicación regular.

El objetivo de esta entrada es analizar su evolución hasta 2011, último período con datos completos.

Existen análisis que buscan aproximar el valor de la distribución funcional del ingreso para los períodos posteriores a 2008 (Martín Tetaz , Apuntes para el Cambio aunque con algunos errores metodológicos y Fundación Pensar ) para lo cual han trabajado con distintas metodologías, lo que no permite la comparación entre las mismas.

Asimismo, en un informe del BCRA del primer semestre de 2012 se esbozan valores con fuente INDEC de la evolución para los años 2009, 2010 y 2011 (ver página 26, gráfico II.3). A pesar de expresar ser valores estimados, el Banco Central con fuente INDEC se muestra una mejora constante de la distribución funcional del ingreso, con valores crecientes y superiores al 46% para el año 2009 y 2010 y rozando el 50% en el 2011). Lamentablemente, en su último informe borraron el gráfico (ver acá )

Mi aporte busca agregar otra forma de aproximarse al valor de la participación de los asalariados en el ingreso. Para llegar a los valores de los años 2009, 2010 y 2011, calculé la masa salarial total sobre la base de la cantidad de empleados totales para la población urbana, tomando en consideración la distribución entre empleados registrados y no registrados, y la evolución del salario medio para los empleados registrados y no registrados de forma de llegar al monto cobrado por cada uno de ellos, y comprarlo respecto al Producto Bruto Interno a precios corrientes.

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Fuente: Elaboración propia sobre datos de INDEC

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Como pequeñas conclusiones se pueden observarse las siguientes, para cada año del análisis y estimación:

  • Durante el año 2009, se observó un gran incremento de la participación de los asalariados en el producto, pasando de 43,6% a 48,1%. Esto se debió a un aumento en la cantidad de empleados totales (se crearon 0,6 puestos de trabajo por cada punto que creció el PBI) y principalmente por el blanqueo del personal. No sólo creció la cantidad de empleados a tasas elevadas en relación al producto, sino que los empleados registrados crecieron al doble de velocidad de lo que creció el nivel de producto; asimismo los empleados no registrados disminuyeron. Teniendo en cuenta que los salarios cobrados por los trabajadores registrados son mayores que los no registrados, se registró un aumentó la masa salarial total.
  • Durante el año 2010, la distribución funcional se mantuvo en el mismo nivel que 2009. Básicamente, la elasticidad empleo-producto cayó a 0,18 (promedio 0,33 en el período( 2005-2008). Se crearon 1,6% empleos cuando el producto creció más del 9%. La única razón por la que se mantuvo en los niveles de 2009 fue por una mejora en la calidad laboral, en el sentido de un mayor blanqueo de trabajadores, con su consecuente aumento en la masa salarial total explicado en el apartado anterior.
  • Durante el año 2011, mejoró la elasticidad empleo-producto y siguió disminuyendo el porcentaje de empleados en negro, hasta llegar al 34,3% del total de empleados. A pesar de ello, por primera vez desde 2004, en 2011 aumentó la cantidad de empleados en negro. Los aumentos salariales fueron el motor de la mejora de la distribución del ingreso durante 2011, ya que aumentaron 32% para los registrados y casi 30% para los
    no registrados. Como consecuencia, aumentó la participación de los asalariados en el producto hasta superar el 50% y llegar al 51,3% durante 2011.

Aún no se cuenta con datos de 2012 cerrados, pero nada hace pensar que el valor de 2011 se
repita. Básicamente ha aumentado poco el empleo (el último dato es del tercer trimestre), y la
registración por pase de empleo en negro a empleo en blanco parece haberse frenado.

Esperemos a contar con datos para seguir con el análisis.

Comentarios y dudas, bienvenidos.

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