Cómo hacer para comprar convenientemente con tarjeta

El consumo con tarjetas de crédito creció de manera impresionante en los últimos 12 años.

Parte del fomento del pago con tarjeta fue la “bancarización forzosa” que impuso Cavallo en 2001, los planes sociales bancarizados y la AUH, que permitieron que gran parte de los argentinos tengamos al menos una tarjeta de débito en nuestras manos. En once años se multiplicó casi por seis la cantidad de personas utilizando tarjetas de débito. En Octubre 2012 se llegó a 28.468.923 cuentas con tarjeta de débito, cuando hace 11 años, en Junio de 2001 eran solamente 4.879.629.

Del mismo modo, aunque con menor nivel de crecimiento, las tarjetas de crédito pasaron de casi 10,5 millones en Junio de 2001 a más de 27 millones en Octubre de 2012.

El principal fomento a la bancarización fue en su momento la devolución del IVA a las compras con tarjeta de crédito (3% del IVA) y de débito (5% del IVA). En 2008 se suspendió la devolución para las compras con tarjeta de crédito, pero aún se mantiene la devolución con débito.

Otro principal factor de crecimiento fueron las promociones bancarias para compras con tarjeta de débito y crédito (del 10% al 35% de descuento) y de cuotas sin interés (hasta 60 cuotas) para compras con tarjeta de crédito.

Vamos a analizar algunos mitos, verdades y datos del mercado de tarjetas de crédito para entender un poco cuándo, cómo y de qué modo nos conviene usarlas.

1) ¿Quién regula las tarjetas de crédito y débito?

En Argentina, las tarjetas de crédito y compra son reguladas por la Ley 25.065 votada por el Poder Legislativo y actualizada en diez ocasiones desde su creación.

Esta ley lo que hace entre otras cosas es trabajar sobre las comisiones que se le cobra a los comercios. Las comisiones no pueden ser diferentes para comercios del mismo rubro (ej: no se le podría cobrar una comisión por venta diferente a Frávega que a Garbarino, pero sí diferente a un supermercado que a un hotel).

Además, fija un tope de 3% del monto de la transacción para cualquier venta con tarjeta de crédito y de 1,5% para cualquier venta con tarjeta de débito (Art. 15). Es importante destacar que estos son cargos que se le hacen al comercio y que no deben ser trasladados al usuario final.

Por otro lado, las tarjetas de débito son reguladas directamente por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ya que en el fondo representan cajas de ahorro y cuentas corrientes que éste regula.

2) ¿Cómo funciona la devolución del IVA con tarjeta de débito?

La devolución del IVA se implementa por un régimen que se renueva anualmente por decisión del Ministerio de Economía. Está vigente desde noviembre de 2001, y recientemente se renovó hasta el 31 de diciembre de 2014.

En la práctica, se devuelven 5 puntos del 21% del IVA que uno paga. Si el producto sin IVA cuesta $100, y con IVA $121, esta devolución hace que uno termine pagando $116. Esto implica, un ahorro del 4,13% sobre el precio final del bien.

Por cómo está reglamentada, la devolución del IVA no tiene límite, siempre que se cumplan ciertas condiciones. Por más que uno no lo note en cada compra individual, a fin de mes puede llegar a representar unos pesos extra.

Si uno suma compras por $2.500 con tarjeta de débito en el mes, van a obtener un reintegro de $103,25 durante el mes siguiente a las compras.

Estas condiciones y limitaciones son las siguientes:

  • No aplica a tickets superiores a $1.000 (IVA incluido). Lo que no implica que si un producto cuesta más de $1.000, pueda “cortarse” el pago en cupones más chicos. Por ejemplo, una compra de $1.600 podría pasarse en dos veces, siempre que el ticket no supere los $1.000 y de esa manera obtener una devolución de $66,08 que no se obtendría si la compra fuera pagada de una sola vez.
  • No aplica a compra de combustibles, pago de impuestos, a establecimientos educativos, a pago de prepagas, servicios de internet o telefonía celular, ni a compras en el exterior.

3) ¿Puedo pagar las compras en el exterior con tarjeta en pesos?

Si, por supuesto.

De hecho, está contemplado en la ley que “el titular podrá cancelar sus saldos en la moneda extranjera o en la de curso legal en el territorio de la República al valor al tiempo del efectivo pago del resumen sin que el emisor pueda efectuar cargo alguno más que el que realiza por la diferencia de cotización el Banco Central de la República Argentina”. (Art. 31). Esto quiere decir que algún centavo de más podrán cobrar por diferencia de cambio, pero siempre tendrán asegurado el pago en pesos y al tipo de cambio oficial.

En el caso de las tarjetas de crédito, se pasa primero cualquier compra a dólares el día que se hace la compra, y luego esa deuda en dólares se pasa a pesos el día que se paga el resumen.

En cambio, las tarjetas de débito pasan automáticamente a pesos la compra el día que se hace la compra, asegurándose el tipo de cambio del día. Obviamente en este caso se requiere que uno tenga fondos en la caja de ahorro para poder hacer frente a los gastos.

En ambos casos, aplica la retención del 35% para Ganancias y Bienes Personales que en este artículo les expliqué cómo son los pasos para recuperar esa plata.

4) ¿Cómo hacen las tarjetas para hacer promociones y descontar un 15% u ofrecer muchas cuotas sin interés?

Las promociones que nosotros los usuarios recibimos vienen de dos fuentes: las hacen o los bancos, o las tarjetas.

En el caso de las tarjetas, las promociones que se realizan de manera puntual (ej: descuentos en Restaurantes con MasterCard del 20% un par de días por semana, o promociones de cuotas sin interés) son acordadas por las áreas comerciales de las administradoras de las marcas directamente con los comercios. En la mayoría de los casos, quien se hace cargo de ese descuento es la tarjeta de crédito, y es tomado como gasto de marketing para fomentar el uso de la marca. Sobre esas compras particulares, la tarjeta de crédito va a pérdida. Pero lo compensa con otras fuentes de ingresos que permiten que el ciclo siga no sólo vigente sino en auge.

Por otro lado, están los bancos. Con el mismo objetivo de “fidelizar” a sus clientes, realizan múltiples acuerdos con pequeños comercios, grandes retailers y cadenas de supermercados.

En esos casos, parte del descuento puede hacerse cargo el comercio, como un ‘costo’ para que su logo y marca sean publicitados en grandes medios y para que quede asociado a la imagen marcaria del banco. El banco también puede hacerse cargo de parte del descuento, pero no es usual que el costo caiga enteramente en la entidad financiera.

Existen otros casos que se dieron muy fuertemente entre 2006 y 2010, en donde una cadena de retail (Fravega, Garbarino, Rodo, etc.) se “asociaba” con un banco. El retail necesitaba fondos para poder comprar stock de productos. Muchos bancos se asociaron con estas cadenas, estructurando los instrumentos financieros (mayormente fideicomisos financieros) que las cadenas necesitaban para conseguir plata. A cambio, se les daba condiciones preferenciales para sus clientes, como por ejemplo un porcentaje de descuento o cuotas “sin interés”. Parte del precio de lista al público

está más caro para poder financiar esta operatoria, concentrando las principales compras de cada retail en uno de los más grandes bancos (Frávega-BBVA Francés / Garbarino-Santander Rio / Coto Electro-Banco Galicia, etc.).

5) ¿Conviene pagar con tarjeta de crédito o de débito?

La tarjeta de débito tiene muchos factores positivos: no cobra generación o envío de resumen, en la mayoría de los casos se tiene devolución del IVA previamente mencionado, y en caso de comprar en el exterior uno se asegura el tipo de cambio al cual va a pagar esa compra sin esperar hasta el vencimiento del resumen. Pero, por otro lado, requiere que uno tenga plata en la cuenta en el momento de la compra, y que la misma no pueda financiarla en el tiempo.

Si uno tiene plata en la cuenta, para compras en un pago lo más conveniente es la tarjeta de débito. En cambio si uno quiere financiar la compra (ya sea porque no tiene en el momento plata en la cuenta, o porque desea partir el costo de la compra en meses) lo recomendable sería usar la tarjeta de crédito.

6) ¿Sirve pagar en cuotas? ¿Conviene pagar en 12 / 24 cuotas, o en menos?

La respuesta simple es: si lo que tenes es una tarjeta bancaria que no cobra mantenimiento de cuenta ni envío/generación de resumen, lo mejor es pagarlo en la mayor cantidad de cuotas siempre y cuando el precio final sea el mismo.

Si el precio en un pago y en 12 o 24 cuotas es el mismo, con un aumento del nivel de precios cercano al 23% anual, pagar en 12 cuotas termina representando un descuento superior al 10% sobre el precio final. Si fueran 24 cuotas sin interés, el descuento sería de casi del 20%. Uno paga el mismo monto en el tiempo, mientras sus ingresos van aumentando en el tiempo.

En todas las compras en cuotas, se cobra un cargo por un seguro de vida sobre el saldo deudor de la tarjeta, que es de aproximadamente 3% anual. La existencia del cobro por el envío/generación del resumen agrega un importante gasto financiero para cuando uno financia la compra.

Montos de generación/envío de resumen de $26+IVA por cada resumen tienen que ser tenidos en cuenta para cuando uno cuotifica una compra, ya que puede terminar siendo una carga muy importante para el comprador.

En lo personal, prefiero no pagar en cuotas gastos que desaparecen en mes (ej: compra de supermercados). Pero es algo enteramente personal. No está bueno pagar hasta julio un asado comido en febrero, por ejemplo.

7) ¿Cuánto debería recargarme el comercio por pagar en cuotas?

El comercio, por cada venta que hace a alguien que paga con tarjeta de crédito tiene que pagar un arancel, que por lo general está en el 3%+IVA de la venta.

Al realizar la venta en un pago con tarjeta de crédito, el comercio recibe la plata hasta un mes más tarde de presentar la venta (18 días hábiles).

En cambio, cuando vende en cuotas, el pago lo recibe a las 48 hs hábiles de la venta. Eso si, las tarjetas van a cobrarle intereses a los comercios por realizar esa venta. Esos intereses van enteramente para el banco que emite la tarjeta, y que recibirá la plata en 2, 3, 6 o 12 meses. Para una misma tarjeta de crédito, ese interés es exactamente el mismo para todos los bancos.

Vigente desde agosto 2012, por ejemplo Visa cobra una tasa de interés que va entre el 37% y el 44% TNA para los diferentes planes de cuotas.

Para que el comercio reciba exactamente el mismo monto que en una venta en un pago ($97 por cada $100), las administradoras preparan para los comercios el porcentaje que deberían aumentar el precio final para que el comercio sea indiferente vender en 3, 6 o 24 cuotas.

La siguiente tabla es la vigente al 13 de febrero 2013

tarjeta

Fuente: Visa Argentina

Cómo se lee esta tabla? Si uno quiere hacer una compra en 12 cuotas, para que el comercio no gane ni más ni menos que en una venta en un pago debería cobrar un 24,5% más. Si cobra más, se está llevando más plata por la compra. Y además, el comercio está recibiendo la plata por la venta en 48 hs hábiles y no en 18 días hábiles.

En 24 cuotas, se debería cobrar un 51,72% másde no existir promociones de cuotas sin interés.

No hay que dejarse engañar por el comerciante que pide un 15% cuando uno quiere pagar en 3 cuotas. El recargo debe ser de 6,02%. Ni más ni menos.

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