Cómo sacar una hipoteca en Argentina y no morir en el intento

Acceder a un crédito hipotecario en Argentina fue -durante muchos años- una suerte para muy pocos. Aquellos que alquilan un apartamento dedican más del 40% de su salario sólo al pago del alquiler, e históricamente no pudieron acceder a una hipoteca. El principal problema: en una economía de alta inflación, la capacidad de demostrar ingresos suficientes para poder pagar una cuota mensual inicialmente alta consecuencia de la elevada tasa de interés incluida en la cuota que permita al banco cubrir la inflación de los próximos 10, 15 o 20 años.

En 2016 comenzó una nueva era mediante la colocación de créditos hipotecarios UVA (Unidad de Valor Adquisitivo). Los mismos tienen como característica principal que el capital y los intereses se actualizan por la tasa de inflación, de manera que la cuota inicial es mucho menor, los bancos se animan a prestar a plazos largos (30 años) al tener menor riesgo y por lo tanto más personas pueden acceder al mismo.

Transeúntes caminan frente a casas de cambio hoy, 31 de agosto de 2018, en el centro de Buenos Aires (Argentina). EFE/David Fernández

La colocación de créditos hipotecarios explotó, pasando de 55 millones de dólares por mes a principios de 2016 hasta casi 800 millones de dólares colocados a final de 2017. Pero la devaluación del peso argentino -y las propiedades argentinas aún cotizando en dólares estadounidenes- hizo que la burbuja explotara.

La devaluación de 2018 y el endurecimiento de las condiciones de crédito redujo de manera drástica la cantidad de personas que pueden acceder a las hipotecas. En tan solo seis meses, en dólares el monto colocado en créditos hipotecarios cayó 72%.

Cada vez menos pueden acceder

En el transcurso del último año, el valor del dólar medido en pesos argentinos subió aproximadamente 110%. A su vez, los bancos ajustaron al alza la tasa de interés para créditos hipotecarios UVA, pasando del 3,50% a 6,50% anual en el banco más conveniente.

Asimismo, el valor de las propiedades subió en dólares más de un 8%. Como consecuencia, para pedir un crédito hipotecario para la misma propiedad, en 2018 hay que demostrar ingresos tres veces más altos que en 2017. Dado que los salarios aumentaron únicamente 23% en el año -según informa el INDEC-, muchas familias quedaron fuera del acceso de nuevos créditos.

Algunas recomendaciones para no desistir de la casa propia

A pesar que las condiciones de crédito se hicieron más difíciles, y de la amplia volatilidad del tipo de cambio, aún quedan alternativas para poder acceder a la casa propia.

A pesar de no ser lo más deseable, siempre es posible incorporar más familiares como co-deudores de la hipoteca, de manera que el monto total del préstamo a acceder pueda ser mayor. Claro está, esto también implica un aumento de la proporción del salario dedicada al pago de la hipoteca.

Otra opción es buscar departamentos más pequeños. Desde bajar de un 3 ambientes a un dos ambientes, o un mono ambiente divisible, hasta buscar alguno de los nuevos micro-apartamentos de 18 metros cuadrados recientemente aprobados con el nuevo código de construcción de la ciudad de Buenos Aires.

Por último y hasta tanto las propiedades en Argentina sigan cotizando en dólares, lo recomendable es ahorrar el 20-30% necesario para complementar la hipoteca en dólares, de modo de quitar un factor de riesgo para todo este proceso.

Nota publicada en Yahoo! Noticias en español el 19 de septiembre de 2018

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