Cómo invertir de manera responsable con el medio ambiente

El futuro de la generación energética son las energías limpias. Todos lo saben. A pesar de seguir explorando nuevas maneras de utilizar reservas fósiles y de la explotación del shale gas o shale oil, los principales países se encuentran en proceso de reconversión energética o están intentando implementar medidas para depender cada vez menos de restos fósiles y minerales y más de energías renovables. Como inversor: ¿cuáles son las mejores maneras de apostar a estas energías?

¿Apostar a una empresa o diversificar riesgos?

Varias empresas dedicadas a desarrollar energías limpias cotizan en Bolsa. Algunas de ellas han mostrado muy exitosos resultados, si se mide por la evolución de su capitalización bursátil. Invertir en ellas es relativamente fácil, y las plataformas estándares y digitales de bancos y casas de bolsa permiten que uno apueste a invertir en estas empresas.

Pero así como hubo importantes éxitos, hubo también empresas que no lograron encontrar el modo de ser rentables, el timing adecuado o no lograron cerrar los negocios que necesitaban y fueron a la quiebra. La mejor manera de evitar estos riesgos es no poner todos los huevos en la misma bolsa. Y una forma de hacerlo -sin ser un experto en el tema- es invirtiendo en fondos comunes de inversión. Estos fondos cuentan con expertos que saben cuándo comprar, vender o mantener cada uno de los cientos de activos disponibles.

Indices de energías limpias

La otra buena manera de invertir en empresas limpias limitando los riesgos es comprando participaciones en fondos cotizados o ETF (por sus siglas en inglés) que replican la evolución de índices bursátiles, en este caso en concreto, índices que solo incluyen a empresas que son responsables con el medio ambiente y cumplen una serie de valores sociales.

Así, por ejemplo, desde el año 2011 Standard & Poor’s tiene su propio índice que consolida las principales compañías del S&P 500 (un indicador referencia de la bolsa de Nueva York que reúne las empresas más importantes de EEUU) que tienen altos estándares medioambientales y de sostenibilidad social. Incluye compañías tecnológicas como Apple, Microsoft, o Google, empresas de consumo masivo, o hasta empresas del sector financiero. Se llama S&P 500 Environmental & Socially Responsible Index.

En la misma línea, Bloomberg creó el índice de Energías Renovables de América de la Bolsa de Nueva York (NYSE) tiene 141 empresas radicadas en los Estados Unidos y ha generado un retorno del 33,62% en los últimos dos años. En comparación, las 40 empresas de energía convencional del S&P 500 rindieron solamente un 1,2% en el mismo período, según datos de Bloomberg.

Algunos de los ETFs “verdes” más populares son: iShares MSCI USA ESG Select ETF, iShares MSCI ACWI Low Carbon Target ETF, SPDR S&P 500 Fossil Fuel Reserves Free ETF o el Guggenheim Solar ETF.

Invertir desde Argentina

En Argentina han creado fondos de inversión especializados en energías renovables, principalmente buscando fondos provenientes del blanqueo de capitales realizado durante el año 2016. Aquellos que hubieran blanqueado dinero e invirtieron en fondos comunes de inversión en energías limpias y eficientes, pagaron menores costos de blanqueo.

Entre ellos se incluyen fondos comunes de inversión cerrados cuyo objetivo es desarrollar proyectos de generación de energía solar y eólica, con montos mínimos de suscripción que arrancan en los 250 dólares. Es de esperar que con la nueva ley de mercado de capitales argentina -que fomenta la creación de más fondos comunes de inversión cerrados-, esta metodología de inversión se haga más abundante.

Invertir desde México

En México, luego de la reforma energética de 2010 se dieron oportunidades de desarrollo de negocios en múltiples proyectos de energías renovables desde el sector privado. De hecho, en 2017 México aparece en el noveno puesto en un análisis global de países más atractivos para inversiones en energías renovables realizado por EY Global, debido a la evolución y consistencia de los montos invertidos en el desarrollo de nuevas fuentes de energías limpias. El más claro ejemplo es que cuatro de los seis principales multimillonarios mexicanos ya apostaron por las energías limpias. En el transcurso del año, Slim, Larrea, Salinas Pliego y Baillères invirtieron unos 1.190 millones de dólares en energías renovables.

Lo que aún no parece existir son instrumentos de inversión diversificados enfocados en inversores minorista. Esto implica que las inversiones podrían ser directamente en empresas del sector que coticen en Bolsa, o en fondos de inversión de otros países (tales como los índices de Bloomberg de energías limpias, energía solar, o fondos globales de energías limpias).

Invertir desde Brasil

En Brasil, los fondos de inversión en energías renovables con participación en varios proyectos de inversión son muy habituales y existen con fuerza desde el año 2013. Estos permiten a los inversores minoristas invertir sumas ‘pequeñas’ en negocios de energías limpias.

En adición a esto, grandes fondos de inversión del extranjero apuestan directamente a la inversión en Brasil, que acaparó el 40% del total invertido en energías renovables de latinoamérica en los últimos años.

Inversión local o internacional, dependiendo del país

Como puede observarse, las opciones de inversión son muchas. De acuerdo a la oferta local de cada país en particular, el inversor minorista encontrará beneficio en realizar inversiones en acciones de su propio país, en algún fondo de inversión local o apostar en las energías renovables en algún fondo de inversión extranjero.

Y como toda inversión, la rentabilidad no está asegurada. En momentos de alta liquidez internacional hay más inversores que buenas oportunidades. Se recomienda a todo inversor realizar un test del inversor de manera de conocer sus propias preferencias y aversión al riesgo.

(*) Nota publicada en Yahoo! en Español el 5 de diciembre de 2017

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